Con imponencia natural sobresale el Monumento Nacional El Boquerón, situado entre las ciudades de Juticalpa y Catacamas, en el departamento de Olancho, a un costado de la carretera pavimentada que comunica con Tegucigalpa.
El precioso paisaje lo forman varios cerros de gran altura, los que hipnotizan los ojos de los viajeros. Estos parajes son idóneos para tomar fotografías, o simplemente para observarlos, especialmente por las numerosas aves que allí habitan y son fáciles de detectar debido al ruido de sus trinares y gorjeos, además de sus impactantes plumajes multicolores.
El río con sus aguas límpidas se convierte en un estímulo para nadar y disfrutar de su frescura, también es posible realizar caminatas por los senderos de sus bosques, entre ellos los tres principales: el cañón de Boquerón, el bosque seco de Tempiscapa y el bosque nublado de Agua Buena. Además, hay tres sitios destinados para acampar, uno en Tempiscapa y dos en el cañón principal.
Los visitantes también pueden explorar sus cuevas, en las que se observa la formación milenaria de estalactitas y estalagmitas que de manera natural dibujan contornos y figuras que estimulan la imaginación de quien las admira, pues asemejan animales, seres humanos o ángeles divinos.
Por la belleza, esplendor y naturalidad de todo este conjunto se comprende la magnificencia de Dios, apreciando por medio de esa maravillosa y natural ventana olanchana lo sublime de la naturaleza.
A. César Zelaya R.
![]() |
![]() |
|
![]() |
||