Honduras
La titular del Departamento de Justicia Municipal, Betulia Vásquez, anunció ayer que se tomarán todas las medidas posibles para frenar la venta de pólvora clandestina en esta ciudad, pues según informes los cohetes se venden como confites en pulperías.
La funcionaria dijo que hay una ordenanza que data del 23 de octubre de 2003, la cual está vigente, aunque aceptó que la venta de morteros no ha podido ser controlada como se quisiera.
"No queremos menores quemados; les pedimos a los ciudadanos que denuncien los sitios donde se vende cualquier tipo de productos de esta naturaleza, ya que se aplicará todo el peso de la ley", citó.
Multas en aumento
La multa por este tipo de acciones es de 2 mil lempiras.
Se confirmó que los regidores de la Municipalidad subieron la multa en 500 lempiras para dejarla en 2,500.
"Aún así sabemos que es baja, pero esperamos que eso sirva para que los infractores de la ley entiendan que esto debe cumplirse", dijo.
"En esta ciudad hay bodegas, pulperías y muchos sitios donde están las ventas de forma abierta; parece que la gente no piensa en las repercusiones", dijo la ciudadana Anabel Robles.
Venta libre en otros lugares
Mientras en La Ceiba se prohíben las ventas de pólvora, en otros municipios hay libertades para exponer los cohetes y morteros libremente al público, bajo el argumento de que se cuenta con una regulación.
En Jutiapa y El Porvenir, en los extremos de La Ceiba, las ventas se hacen sin problemas, lo cual es negativo para las pretensiones de control en esta ciudad.
David Vargas, regidor de la Alcaldía de El Porvenir, dijo que en efecto hay ventas de cohetes, pero bajo regulaciones.
"Tenemos ventas de pólvora, pero reguladas, ya que se hacen inspecciones y si se detectan ventas de morteros u otro tipo de objetos no autorizados se aplicará una multa de 2,500 lempiras", sostuvo.
El mayor del Cuerpo de Bomberos de La Ceiba, Henry Stanley, dijo a título personal que comparte el espíritu de la Navidad, cuando se revienta pólvora, pero aseveró que sabe que eso implica un riesgo cuando no hay control, en especial cuando la pólvora es manipulada por menores, lo cual debería ser regulado para evitar la clandestinidad.
